Comparador
Compara hasta tres modelos
Pon lado a lado precio, bahías, RAM, red y transcodificación para decidir con datos, no con marketing.
Qué mirar al comparar NAS
La ficha técnica de un NAS tiene quince o veinte campos, pero solo unos pocos deciden de verdad si un modelo te sirve.
Bahías y margen de crecimiento
No compares solo cuántas bahías trae de serie: mira también el máximo con unidad de expansión. Un NAS sin margen te obliga a migrar todo el contenido en un par de años; uno con bahías libres, no. El número de bahías también decide qué niveles de RAID puedes usar.
RAM
Con 2 GB basta para guardar archivos y ver contenido multimedia. Si vas a correr aplicaciones en Docker o Immich con muchas fotos, conviene al menos 4-8 GB — mira también el máximo ampliable, no solo lo que trae de fábrica.
Red
1 GbE limita las transferencias a unos 110 MB/s, de sobra para uso doméstico normal. Si mueves vídeo en bruto con frecuencia, 2.5GbE se nota en el reloj.
Transcodificación por hardware
Solo importa si vas a usar Plex o Jellyfin en dispositivos que no reproducen el archivo original tal cual. Si es tu caso, sin esto el NAS se ahoga en cuanto hay más de un flujo simultáneo.
Ruido y consumo
Un NAS está encendido 24/7. Unos pocos decibelios de diferencia se notan mucho si vive en un salón o un dormitorio, y el consumo se acumula en la factura durante años.
¿Prefieres que te digamos directamente qué configuración te conviene en vez de comparar tú mismo? El recomendador hace las preguntas por ti y lo cruza con capacidad y presupuesto reales. Puedes ver cómo decide exactamente en nuestra metodología.